Foto 1: Parte frontal del Santuario Franciscano.
Foto 2: Jesús en la cruz, dentro del Santuario.
Foto 3: La Vírgen de la Nube en el altar mayor de la iglesia.
Antecedentes
El Santuario de San Francisco (Azogues)
En la ciudad de Azogues capital de la provincia del Cañar, se levanta majestuoso el Santuario Franciscano, ubicado en la pequeña colina del Calvario, en el cual se venera y se rinde pleitesía a la Santísima Virgen de la Nube
“La historia de la fidelidad a la virgen de la Nube, proviene de la época de la colonia, cuando en Quito enfermó el obispo Sancho de Andrade y Figueroa (1696) y ante las oraciones por su curación que realizaban los fieles de ese período, apareció en el cielo, entre Guápulo y el Quinche, una imagen de la Virgen Maria apoyada sobre una nube blanca”.
“La llegada de esta devoción a la ciudad de Azogues, ocurrió a comienzos de siglo cuando los franciscanos cerraron el convento de la ciudad de Cuenca, el padre Julio María Matovelle decidió llevar esta devoción al nuevo convento de la ciudad de Azogues”.
La arquitectura del santuario es de la época republicada. Toda su estructura es tallada en piedra caliza labrada. En la parte frontal del Santuario, cosnta de un graderío central de izquierda a derecha, sumando un total de 407 escalones, para llegar al templo.
En su interior el altar mayor es tallado en madera fina, y todo este tallado es recubierto por pan de oro al estilo de las iglesias coloniales de Quito. En la parte central del altar se encuentra la imagen de la Virgen de la Nube, tallada en madera, por hábiles artesanos de la ciudad.
Sus fiestas de veneración son: el 1 de Enero y el 31 de Mayo de cada año. Acogiendo a miles de peregrinos de todo el país y del exterior, que llegan a implorar su ayuda, convirtiéndose así estas fechas en un acto de profunda fe cristiana.
El Santuario de San Francisco (Azogues)
En la ciudad de Azogues capital de la provincia del Cañar, se levanta majestuoso el Santuario Franciscano, ubicado en la pequeña colina del Calvario, en el cual se venera y se rinde pleitesía a la Santísima Virgen de la Nube
“La historia de la fidelidad a la virgen de la Nube, proviene de la época de la colonia, cuando en Quito enfermó el obispo Sancho de Andrade y Figueroa (1696) y ante las oraciones por su curación que realizaban los fieles de ese período, apareció en el cielo, entre Guápulo y el Quinche, una imagen de la Virgen Maria apoyada sobre una nube blanca”.
“La llegada de esta devoción a la ciudad de Azogues, ocurrió a comienzos de siglo cuando los franciscanos cerraron el convento de la ciudad de Cuenca, el padre Julio María Matovelle decidió llevar esta devoción al nuevo convento de la ciudad de Azogues”.
La arquitectura del santuario es de la época republicada. Toda su estructura es tallada en piedra caliza labrada. En la parte frontal del Santuario, cosnta de un graderío central de izquierda a derecha, sumando un total de 407 escalones, para llegar al templo.
En su interior el altar mayor es tallado en madera fina, y todo este tallado es recubierto por pan de oro al estilo de las iglesias coloniales de Quito. En la parte central del altar se encuentra la imagen de la Virgen de la Nube, tallada en madera, por hábiles artesanos de la ciudad.
Sus fiestas de veneración son: el 1 de Enero y el 31 de Mayo de cada año. Acogiendo a miles de peregrinos de todo el país y del exterior, que llegan a implorar su ayuda, convirtiéndose así estas fechas en un acto de profunda fe cristiana.
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