El origen de la devoción a la Virgen de la Nube se remota al año 1696, cuando en Quito se encontraba enfermó el Obispo Sancho de Andrade y Figueroa. Se relata que, gracias a la fe y a las oraciones de los fieles por la salud del Obispo, hace su aparición en el Cielo entre Guápulo y el Quinche la imagen del la Virgen María posando en una nube blanca.
El templo de San Francisco se levanto como muestra de fé y devoción, por parte de sus devotos. Tras la aparición de la Virgen en Quito, años más tarde esta imagen se la trasladó hasta Azogues por el sacerdote Julio María Matovelle, nombrado párroco de esta potestad.
Por esta muestra de devoción, se emprendió también la construcción de una estatua gigante de la Virgen de la Nube, en el cerro del Abuga, esto fue por iniciativa del hermano franciscano Manuel García, quien manifestó que “La Fé mueve montañas”.
1 comentario:
Felicito por la nota, una muestra del talento de una comunicadora social que tiene mucho que ofrecer a la sociedad y no desaprovecha la oportunidad de mostrar al mundo desde el ciber espacio las maravillas de esta tierra, nuestro pedacito de cielo AZOGUES.
Manolo Cabrera Esquivel.
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